Requisitos para ser perito judicial informático y garantizar el éxito en un juicio

Requisitos para ser perito judicial informático y garantizar el éxito en un juicio 1

Las pruebas son necesarias en todos los procesos judiciales y, en ocasiones, necesitan ser verificadas por un experto para ser admisibles ante los tribunales. Esta es precisamente una de las principales funciones de un perito judicial: ayudar con sus validaciones al juez y/o a alguna de las partes en un juicio en aras de la resolución del litigio.

A continuación vamos a listar los requisitos para ser perito judicial informático. Una profesión que reviste una importancia considerable y cuyas averiguaciones pueden influir sensiblemente en el veredicto de un juez.

La figura del perito informático

Dentro del ámbito procesal, el perito judicial informático es considerado un forense, es decir, un experto que, debida y legítimamente acreditado, investiga hechos y pruebas relacionadas con la tecnología (informática, para ser más exactos) y emite dictámenes válidos ante la autoridad judicial.

No es un funcionario público que preste sus servicios al Ministerio de Justicia ni a ningún otro organismo relacionado. Es un profesional independiente cuyos servicios forenses son requeridos en un procedimiento judicial.

¿Qué titulación se necesita para ser perito judicial informático?

Un perito judicial informático no es “auténtico” solo por dominar el campo de la informática y de las nuevas tecnologías. Según dicta el artículo 340.1 de la LEC (Ley de Enjuiciamiento Civil), para ser perito judicial se debe poseer el título oficial objeto del dictamen.

En apoyo de esta afirmación, la LECrim (Ley de Enjuiciamiento Criminal) distingue entre expertos titulados y no titulados en su artículo 457; en el artículo siguiente, determina que el juez dará preferencia a peritos en posesión de un título frente a los que no lo tuviesen.

¿Y cuál es ese título? El de Ingeniero en Informática (licenciatura o grado, según el plan de estudios). De los requisitos para ser perito informático, este es el esencial. Los dictámenes de un perito no licenciado o graduado, por mucho que domine la materia, perderán valor y podrían no aceptarse por un Tribunal.

Sin embargo, no basta con acreditar esta titulación de cara a actuar con plena habilitación en los procesos judiciales. Será necesario inscribirse en un Colegio Profesional. Esta adhesión faculta al perito para actuar frente a los órganos de Justicia.

Además, el perito deberá carecer de antecedentes penales, ya que se les debe presuponer neutralidad e imparcialidad en sus investigaciones y conclusiones. La existencia de antecedentes solo contribuiría a minar su credibilidad.

Nombramiento, actuaciones y funciones del perito judicial informático

Todas las partes que intervengan en un procedimiento pueden proponer a un perito judicial informático, con la subsiguiente aprobación por parte del juez, ajustada normalmente a los puntos recogidos en la LEC. Sin tal aprobación, este perito no podrá actuar.

Una vez autorizada la intervención del perito, este realizará un estudio exhaustivo de los hechos y emitirá un dictamen pericial: un informe detallado, claro y conciso sobre la prueba sugerida por alguna de las partes, en la que dará fe de la veracidad (o falsedad) de las afirmaciones vertidas.

Es muy posible que, durante el proceso de investigación, el perito judicial encuentre nuevas pruebas que ayuden a resolver el caso; también es frecuente que su actuación no responda necesariamente a la verificación de una prueba existente, sino al hallazgo de nuevas evidencias.

El perito judicial informático y su relevancia en un juicio

La complejidad técnica inherente a la informática obliga a la autoridad judicial a requerir un análisis forense de los hechos y las pruebas: los jueces no tienen por qué tener autonomía ni conocimientos suficientes sobre estas tecnologías, y mucho menos las partes en litigio.

Como hemos visto, sin una titulación oficial en Ingeniería Informática, un perito no podrá ser considerado como tal. No solo los jueces no darán prioridad a estas figuras, sino que, en un juicio, la parte contraria podría rebatir la prueba pericial informática presentada por un perito no licenciado o graduado en la materia.

Su diferencia con un testigo estriba en que, mientras este se limita a relatar hechos, el perito judicial informático expresa juicios basados en conocimientos propios de la Ingeniería Informática, su profesión.

Las asociaciones fraudulentas de peritos informáticos

Las mencionadas complejidades técnicas de la informática confieren cierta opacidad a la disciplina ante el público general. Al amparo de este desconocimiento, se ha constatado la proliferación de asociaciones fraudulentas de peritos informáticos durante los últimos años.

Bajo una apariencia de total legalidad y dominio de la materia, dichas asociaciones adoptan simbología relacionada con la Justicia y aglutinan profesionales no acreditados para ejercer como peritos informáticos, bien por carecer de titulación reglamentaria, bien por no estar inscritos en un Colegio Profesional. Su único elemento habilitante es estar adheridos a una Asociación de Derecho Privado.

Ejemplo de una sentencia en la que interviene un perito no titulado

Sin embargo, ya existe jurisprudencia que reconoce al perito judicial titulado como el único habilitado para actuar ante los órganos de Justicia. Hablamos de una sentencia dictada por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo n.º 3 de Zaragoza.

En el procedimiento se enjuiciaba la legalidad de la liquidación de un impuesto municipal de plusvalía. El contribuyente, disconforme con dicha liquidación, inició procedimiento contra el Ayuntamiento.

El consistorio designó para la defensa de su pretensión a un supuesto perito inmobiliario, pero el Juez desestimó su intervención porque tal perito era solo un “entendido” (carecía de la titulación oficial): en el acto de juicio, esta persona manifestó que el título que poseía era el de administrativo, no ajustándose a los requisitos establecidos en la LEC y la LECrim.

Adicionalmente, la sentencia da fe de personas y entidades que tratan de revestir su actuación de oficialidad, promulgando una aparente vinculación con los órganos de Justicia, cuando lo único que hacen es confundir al ciudadano.

La sentencia añade:

“… tratándose de una cuestión jurisdiccional, los Reglamentos las decisiones del CGPJ no tienen potestad al efecto, ni tampoco permiten dar vía libre a todo tipo de actuaciones de estas asociaciones”.

Los requisitos para ser perito judicial informático están delimitados en nuestro marco jurídico, y consisten en la posesión de un título oficial relacionado con la materia objeto del peritaje y la adhesión a un Colegio Profesional. Solo un perito informático auténtico puede dar garantías de fiabilidad en un proceso judicial, tanto en forma como en contenido.

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