La autenticidad es la clave del éxito.

“No imites lo que no eres, se auténtico y verás verdades en tu vida que te llevarán por el camino del éxito”. (Simon Mainwaring)

En este artículo analizaremos la sentencia 96/2018 en la que el Magistrado-Juez del Juzgado Contencioso-administrativo nº 3 de Zaragoza comprueba y determina que en efecto en los últimos años han surgido asociaciones fraudulentas de peritos.

EL “PERITO JUDICIAL” ARQUÍMEDES Y SU “CLIENTE” EL REY HIERON II.

Cuenta la leyenda que el Rey Hierón II de Siracusa (306-215 a.C.) había encargado a un orfebre diseñar y confeccionar una corona de oro.

Para fabricarla, entregó un lingote de oro puro al artista. Cuando el orfebre terminó la corona el rey quedó satisfecho con el resultado. Comprobó que la corona pesaba exactamente lo mismo que el lingote. Sin embargo, le asaltaron dudas sobre la honradez del artesano al intuir que podía haberle engañado. Quizá a la hora de fundir el lingote, había sustituido parte del oro por otro material más barato, como la plata.

Al rey Hierón II le gustaba la corona y no quería destruirla para averiguar su composición. Por eso expuso sus sospechas a un gran “perito”. Arquímedes (287 – 212 a.C.) era el mejor de los matemáticos griegos de su época y uno de los más grandes científicos de todos los tiempos.

El rey le pidió pericia para determinar si el artista le había engañado. Pero debía hacerlo sin romper la corona, sin cortarla o fundirla. El orfebre podía ser un pillo, pero la corona era bellísima y al rey le encantaba.

Arquímedes, sabía que tenía que calcular la densidad de la corona para averiguar si era toda de oro puro, o contenía algo de plata. La corona pesaba lo mismo que un lingote de oro. Ahora tenía que averiguar lo más complicado: su volumen.

Arquímedes comenzó a pensar cómo lograr resolver la cuestión.

ARQUÍMEDES ERA UN PERITO INGENIOSO.

Un día, Arquímedes bañándose en su tina se percató de que el agua subía cuando él se sumergía. En seguida comenzó a asociar conceptos. Al sumergirse desplazaba una cantidad de agua que equivaldría a su volumen.

Entonces, si sumergía la corona del rey en agua y medía la cantidad de agua desplazada, podría conocer su volumen. Luego podría compararlo con el volumen de un objeto de oro (un lingote) del mismo peso que la corona. Si midiendo ambos volúmenes resultaban ser diferentes, tenía la prueba concluyente de que la corona no era de oro puro.

Arquímedes, emocionado por su descubrimiento empezó a gritar ¡Eureka! ¡Eureka (¡Lo he encontrado!).

Sabiendo el volumen y el peso, Arquímedes podría determinar la densidad del material que componía la corona. Si esta densidad era menor que la del oro, el orfebre habría añadido materiales de peor calidad. O sea, menos densos que el oro, lo que demostraría el engaño.

Arquímedes tomó dos piezas. Una de plata y otra de oro. Ambas del mismo peso que la corona. Llenó una vasija de agua hasta el tope. Introdujo la pieza de plata y midió la cantidad de agua derramada. Después hizo lo mismo con la pieza de oro.

Y ARQUÍMEDES LOGRÓ LA SOLUCIÓN.

Así determinó qué volumen equivalía a la plata y qué volumen equivalía el oro. Repitió la misma operación. Pero esta vez con la corona hecha por el orfebre.

El volumen de agua que desplazó la corona estaba entre medias del volumen de la plata y del oro. Ajustó los cálculos y determinó de forma exacta la cantidad de plata y oro que tenía la corona. Así demostró ante el rey Hierón II que el orfebre le había engañado.

El principio de Arquímedes, como lo cuenta la leyenda, es un hecho observacional que llevó a cabo uno de los mejores científicos de la antigüedad. Con él logró poner de manifiesto la verdad, gracias a su pericia basada en un método preciso y científico.

Nadie como Arquímedes para lograr conocer la verdad.

Arquímedes era un grandísimo científico y un perito auténtico

EL PERITO AUTÉNTICO.

Se define como auténtico lo que se reputa como cierto y verdadero por los caracteres o requisitos que en ello concurre.

Ser auténtico consiste en ser genuino, sin impostaciones o imitando lo real. Una cualidad muy importante porque la autenticidad es garantía de fiabilidad y éxito.

Ser genuino tiene un valor y un precio. En el caso de un profesional presupone capacitación y formación técnica avalada por sus conocimientos.

La contrapartida a favor de esos requisitos es poder obtener un dictamen pericial fiable. Sobre la base de un proceder auténtico fundado en la capacitación profesional que avalada un título oficial que lo garantiza.

MUCHOS SE LLAMAN PERITOS JUDICIALES, PERO… ¡SÓLO SON ENTENDIDOS!

¿Qué es exactamente un perito?

Un perito judicial es un profesional confiable en un determinado tema, técnica, o habilidad. Alguien con capacidad para juzgar o decidir en forma correcta, equilibrada, e inteligente. Con autoridad y estatus en una materia específica.

El entendido es una persona con conocimiento con aptitudes en un área particular. Por encina del conocimiento de una persona común.

Por ejemplo, un entendido es un mecánico que conoce y entiende una moto. Un Ingeniero mecánico es un titulado oficial con conocimientos teóricos, con estatus y autoridad por la oficialidad de su conocimiento.

Sin embargo, el entendido carece del estatus y autoridad del perito judicial. NO tiene titulación oficial que reconozca su conocimiento teórico y práctico, sobre una determinada materia.

En España hasta 1973 era perito quien tuviera estudios de bachiller y realizaba estudios de enseñanza postsecundaria en una materia.

La principal diferencia entre un perito y un entendido es que ambos tienen conocimientos científicos.

Sin embargo, el perito, integra una experiencia práctica más allá del mero conocimiento teórico o científico.

En el caso del perito judicial el conocimiento viene avalado por una titulación oficial a la que se añaden conocimientos prácticos en la reconstrucción, verificación, examen y valoración de hechos reales.

Cada perito es especialista en su ámbito concreto. Tiene la facultad de emitir juicios de valor, si es llamado a debate, coloquios, conferencias.

El perito judicial es el que emite dictámenes y testifica en juicio.

EL PERITO JUDICIAL DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS.

El perito judicial es la persona que ha adquirido unos conocimientos profesionales a través de la realización de estudios superiores.

Es el profesional que emite y ratifica dictámenes sobre una materia concreta ante los tribunales de justicia a petición de parte o del propio tribunal.

Según la Real Academia Española, la definición de perito judicial es:

Persona que, poseyendo determinados conocimientos científicos, artísticos, técnicos o prácticos, informa, bajo juramento, al juzgador sobre puntos litigiosos en cuanto se relacionan con su especial saber o experiencia

En cuanto al término judicial, se define como: “perteneciente o relativo al juicio, a la administración de justicia o a la judicatura.”

El perito judicial es también conocido como perito forense. Sus conocimientos y habilidades las avala haber cursado estudios oficiales.

Su intervención en juicio tiene por finalidad contribuir a esclarecer la verdad sobre hechos a través de la prueba pericial que ofrece al tribunal.

Estamos pues ante una prueba fundamental para lograr la averiguación de la verdad. Su base es fundamento científico y técnico que aporta dicho profesional.

De ahí que no cualquiera entendido en una materia ni tan siquiera cualquiera que se autodenomine perito puede ser perito judicial.

Sólo son peritos judiciales auténticos, los que reúnen una serie de características y requisitos.

Es una profesión sujeta a estrictos parámetros de objetividad, imparcialidad e independencia.

Ningún perito judicial debería aceptar encargos para los cuales no disponga de los conocimientos oficiales necesarios para su correcta actuación.

Son profesionales sometidos a métodos y prácticas de la más alta calidad y fiabilidad.

Se les presume proceder meticuloso y capacidad de organización para evitar errores que puedan comprometer la verdad en juicio.

En la compleja CIENCIA INFORMÁTICA, no puede ser perito judicial alguien que NO cumpla estrictamente esas características y requisitos

EL PERITO JUDICIAL INFORMÁTICO, NOMBRAMIENTO Y MODO DE ACTUAR.

El perito judicial informático puede ser propuesto por las partes en un proceso judicial. De ser propuesto por las partes, en el acto de juicio, debe ser aprobado por el Juez en el acto de Juicio.

En el acto de juicio, el Juez puede que en absoluto admita la intervención del perito si no reúne las condiciones para ser perito conforme a la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Según expondremos más adelante, el Magistrado-Juez del Juzgado Contencioso-administrativo nº 3 de Zaragoza (sentencia 96/2018) comprueba y determina que existen asociaciones fraudulentas de peritos que han surgido en los últimos años.

El magistrado-Juez, en el acto de juicio, en absoluto admite la declaración del perito porque en absoluto reúne las condiciones para ser perito conforme a la LEC. Con el perjuicio que ello supone a la parte que le propuso.

El perito judicial informático deberá realizar un estudio exhaustivo de los hechos. Tras el mismo elabora un dictamen en el que aporta pruebas y da respuestas que sirven al Juez para resolver la cuestión litigiosa.

La pericial es una prueba redactada y detallada de manera clara y concisa.

El denominado dictamen puede incluir fotos, análisis u objetos con los que se ofrece una conclusión al Juez que debe decidir el asunto.

El deber primordial de los peritos es el de elaborar y emitir el dictamen correctamente. Es decir, aplicando científicamente los conocimientos profesionales y que se requieren para el caso concreto.

Tienen la obligación de prestar juramento o promesa de decir verdad. Deben actuar con la mayor objetividad, tomando en consideración lo que pueda favorecer o lo que pueda perjudicar a cualquiera de las partes (art. 335.2 LEC). De aquí se deriva su régimen de responsabilidad.

EL PERITO JUDICIAL Y SUS FUNCIONES, SEGÚN LA LEY.

La figura del perito judicial viene recogida en la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC). También en la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim.).

Según el artículo 340,1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), para ser perito judicial los profesionales:

“… deberán poseer el título oficial objeto del dictamen

Asimismo, Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim.) en su artículo 457, también establece esta dicotomía entre “titulados” y “no titulados”. Y el artículo 458 en absoluto genera duda “El Juez se valdrá de peritos titulares con preferencia a los que no tuviesen título.”

En todo caso, a aquellos que carezcan de título oficial por razón de su materia, pero tengan conocimientos o prácticas especiales en alguna ciencia o arte se les llamará “personas entendidas” pero no peritos.

Esa es la fundamental y trascendental diferencia entre un perito judicial y un simple entendido.

El perito judicial es un profesional que no pertenece al cuerpo de la Administración de Justicia. No son funcionarios de carrera, como los gestores o tramitadores procesales. Sin embargo, ejercen funciones de auxilio judicial. Su contribución es equiparable a la de Médicos Forenses; técnicos de laboratorio del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses o Policías Judiciales.

Su labor es de mucha relevancia. Un Juez no puede saber de todas las materias que se dirimen en un juicio.

EL MOTIVO.

El Juez viene obligado legalmente a requerir a personas que certifiquen sus conocimientos sobre estas cuestiones dando su opinión.

Máxime si son muy técnicas como es el caso de la informática.

Ese es el motivo por el que la ley obliga a recurrir a especialistas en la materia debidamente habilitados por el título oficial correspondiente. El único que garantiza que el perito judicial informático cuenta con unos conocimientos que le permiten hacer valoraciones fiables y exponer conclusiones imparciales.

En el caso del perito judicial informático, sólo puede dar esas garantías emitiendo un dictamen con ratificación ante el Juez, quien cuenta con el título de Ingeniero en informática.

EL PERITO JUDICIAL INFORMÁTICO AUTÉNTICO.

El perito judicial informático es el profesional de ese concreto ámbito del saber que realiza pericia ante los tribunales de justicia en dicha materia.

El perito judicial informático cuenta con conocimientos especializados y reconocidos. Los obtenidos a través de estudios superiores.

Por tanto, es el Ingeniero en Informática el único profesional habilitado para emitir pericia fundada ante los tribunales de justicia en puntos litigiosos en materia informática.

Los peritos judiciales aplican y ejecutan todas las técnicas y recursos de manera científica. Atienden los requerimientos de su especialidad (rigurosa selección y aseguramiento de pruebas, y cadena de custodia, etc.).

En España, insistimos el perito judicial informático debe tener certificados sus conocimientos.

Sólo ofrece garantía de éxito la pericia elaborada por quien cuente título oficial y conocimientos específicos en la concreta materia objeto de pericia.

Esto es así porque el peritaje judicial está regulado por ley por ser una prueba muy relevante en juicio.

De hecho, es la prueba determinante que utilizan los jueces a la hora de decidir sobre cuestiones tan complejas y técnicas como la INFORMÁTICA.

Un perito judicial informático es pues un profesional con conocimientos reconocidos oficialmente en la carrera de ingeniero en informática.

TITULO OFICIAL.

El perito judicial informático es el profesional que cuenta con el título oficial de Ingeniero en Informática como estudio regulado y oficial que le otorga conocimientos sobre ciencia informática

En cuanto a los requisitos para ser un perito judicial en España, la ley establece los siguientes:

  1. Titulación oficial reconocida por estudios impartidos por una universidad española. Obviamente relacionados con la naturaleza y materia del peritaje. Y con inscripción en el correspondiente Colegio Profesional.

El título de los auténticos peritos judiciales informáticos es el oficial de Ingeniero en Informática, (Plan de Estudios aprobado por Orden Ministerial de 12 de febrero de 1996 B.O.E.de 27-II-1996)

  1. Figurar inscritos en las listas de un Colegio Profesional a disposición del órgano judicial en cuestión.
  2. Carecer de antecedentes penales. Es lógico si consideramos que vienen obligados a decir verdad y ser neutrales en la emisión de sus dictámenes.

No obstante, hoy en día muchos peritos se presentan como peritos judiciales sin cumplir 2 de los requisitos mencionados anteriormente:

  • Titulación oficial y
  • Pertenencia a un Colegio Oficial con inclusión en los listados de los juzgados.

Muchos “falsos” peritos judiciales informáticos se limitan a aportar títulos sin reconocimiento oficial.

Sin homologación oficial por haber sido expedidos en escuelas o academias privadas.

Invocando conocimientos técnicos en informática como meros entendidos.

Sin embargo, el perito ingeniero en informática colegiado tiene además avalada su autenticidad por los siguientes factores:

  • Control deontológico y disciplinario por la corporación profesional a la que pertenece.
  • Son profesionales con amplios conocimientos procesales por su contrastada experiencia en actuaciones ante juzgados y tribunales durante años de ejercicio.
  • Capacidad, responsabilidad, rigor profesional y credibilidad en los dictámenes.

PERITOS JUDICIALES CON LOS REQUISITOS LEGALES EXIGIDOS CON TITULACIÓN OFICIAL Y COLEGIACIÓN.

Otro requisito al margen de la especialización dentro de la propia materia es el adecuado conocimiento jurídico para saber defender bien su dictamen.

Para ello son fundamentales las habilidades comunicativas ante el tribunal y las preguntas de las partes.

Es esencial que el perito judicial sepa plantear de forma clara y sencilla sus conclusiones.

Defender su informe y contestar adecuadamente las preguntas que se le formulen.

El perito informático judicial es un punto de apoyo del abogado en todo procedimiento.

En la preparación de la estrategia del asunto y en todo su desarrollo.

EL PERITO JUDICIAL INFORMÁTICO: SU RELEVANCIA EN EL JUICIO.

FUNDAMENTAL: el perito judicial informático debe tener titulación oficial.

Deben poseer un título oficial habilitante que se corresponda con la materia objeto del dictamen.

Sólo cuando la pericia se refiera a materias no comprendidas en títulos profesionales oficiales se admite el informe de peritos no titulados.

No es el supuesto de la INFORMÁTICA.

ALGUNOS ABOGADOS POR DESCONOCIMIENTO NOMBRAN PERITOS ENTRE “PERSONAS ENTENDIDAS” EN INFORMÁTICA. SON SÓLO “ENTENDIDOS” QUE SE AUTOCALIFICAN COMO PERITOS, PERO EN ABSOLUTO LO SON

Esto es muy relevante por lo siguiente: hay que distinguir entre peritos judiciales y testigos.

El testigo solo relata, refiere, narra hechos.

El perito judicial informático expresa juicios basados en conocimientos propios de su profesión: la ingeniería informática.

EL PERITO NO ES UN SIMPLE TESTIGO.

Debe considerarse además que el perito es un sujeto, mientras que el testigo es un objeto del proceso.

Ambos dos proporcionan al juez noticias, pero el origen de estas es diverso.

La ciencia del perito judicial se forma en el proceso.

La ciencia del testigo fuera del proceso.

El primero actúa para emitir pericia científica en cumplimiento de un encargo del juez y el segundo, sin encargo alguno.

Porque insistimos la finalidad de la prueba de peritos judiciales, es acreditar los hechos que fundamentan las pretensiones de las partes en el proceso.

La particularidad es que en INFORMÁTICA son hechos muy complejos técnicamente sobre los que sólo puede dar explicación científica quien posee acreditados conocimientos oficiales. Fundamentales para la valoración de los hechos objeto de la controversia.

Solo así se garantiza el mínimo necesario de imparcialidad científica objetiva.

Y la misma solo se logra cuando el perito actúa conforme con criterios válidos y vigentes en la disciplina informática sabiendo aportarlos convincentemente al órgano judicial para su estimación.

Igual que en la averiguación de la verdad en la corona del rey Hieron II.

No cualquiera estaba en condiciones de llegar a demostrar a dicho rey que su orfebre le había engañado.

De igual manera, no cualquiera puede emitir pericia en un ámbito de tanta complejidad científica como el de la informática.

En la pericial judicial informática resulta esencial para la averiguación de la verdad.

Y que el perito sea Ingeniero en Informática con titulación oficial reconocida por Universidad española

LA SENTENCIA EN LA QUE El MAGISTRADO-JUEZ COMPRUEBA Y DETERMINA QUE EXISTEN ASOCIACIONES FRAUDULENTAS DE PERITOS QUE HAN SURGIDO EN LOS ÚLTIMOS AÑOS.

Muy interesante resulta la sentencia dictada con fecha 20 de abril de 2018 por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo nº 3 de Zaragoza.

Esta resolución hace unas consideraciones muy importantes sobre la pericia realizada en juicio.

En especial por la de profesionales que no cuentan con las condiciones para ser considerados auténticos peritos judiciales.

Se trataba de un juicio donde se dirimía la legalidad de la liquidación de un impuesto municipal de plusvalía. El contribuyente no estaba conforme con el mismo.

El Ayuntamiento en defensa de su pretensión, nombró un perito por su parte.

En este caso era un pretendido perito en materia inmobiliaria.

El perito no es reconocido por el Magistrado-Juez como tal.

El Magistrado-Juez dictamina que no puede ser considerado un auténtico perito judicial.

EL PERITO JUDICIAL TITULADO ÚNICO QUE RECONOCE LA JURISPRUDENCIA.

El Magistrado-Juez analiza la cualificación del perito del Ayuntamiento y dice:

“…Como sucede con otras personas que desean intervenir profesionalmente como peritos en estos Juzgados, se autodenomina «perito judicial» (Perito Judicial de Investigación Inmobiliaria). En el acto de juicio manifestó que su título académico es de «administrativo». Se supone que titulación de Formación Profesional.

En los últimos tiempos son más o menos habituales los casos en que se aportan por las partes, informes emitidos por los autodenominados «peritos judiciales». Su titulación académica, generalmente, no se corresponde con la exigencia de los arts. 335 y 340 Ley de Enjuiciamiento Civil para la intervención como perito ante un Juzgado. Su único elemento habilitante es estar asociado a una Asociación de Derecho Privado.

Pero ser miembro de una de estas Asociaciones no es elemento suficiente para la intervención como perito de cualquier persona en cualquier materia. Tampoco estas Asociaciones tienen potestad alguna para habilitar a personas para actuar como peritos. A quienes no disponen, con carácter previo, de las titulaciones correspondientes”.

Y el Magistrado-Juez aporta datos sobre la investigación que ha realizado en Internet. Constata la existencia de una prolija relación de asociaciones que se autocalifican de “peritos judiciales”, sin serlo.

Según la Sentencia son personas y entidades que intentan revestir su actuación de oficialidad. Dan una apariencia de que tienen alguna vinculación con los Juzgados y Tribunales.

LA SENTENCIA ES CONCLUYENTE: EN ABSOLUTO SON AUTÉNTICOS PERITOS JUDICIALES.

Utilizan estrategias de presentación o publicidad que confunde al usuario medio.

La sentencia ilustra que en todas esas asociaciones se da:

“- La utilización de una denominación «perito judicial». Que no se ajusta a las circunstancias de estas personas, ya que no tienen ningún tipo de vinculación específica con los Juzgados.

– La utilización de emblemas o sellos que incluyen el símbolo de la Justicia (la balanza).

La expedición de diplomas o certificados. Según los cuales, al margen de un título académico previo, habilitan -se dice- para ejercer las más diversas actuaciones como perito en los Juzgados y Tribunales.

– La manifestación de que la realización de sus cursos habilita para ejercer la función de perito. Sin ningún otro requisito más que la mera realización de dicho curso. Lo que habitualmente no exige de ningún tipo de requisito previo (título académico, colegiación profesional, etc.).

– La utilización de la expresión «colegial» en la denominación de la correspondiente entidad. E incluso la asignación de un «número de colegiado». De alguna forma, pretende hacer creer que se trata de una persona adscrita a un colegio profesional. Y que se trata de una «profesión colegiada».

– El paradigma de lo que indico es la denominación social de la «Asociación Profesional Colegial de Peritos Judiciales del Reino de España». Incluye hasta cuatro expresiones con ánimo de conceder una apariencia de oficialidad. También vinculación con los órganos judiciales de la que carece: «Profesional», «Colegial», «Judiciales» y «Reino de España».

A la vista de que el Sr. Cesar no reúne las condiciones para ser perito en el presente caso. Conforme a la LEC, en el acto de juicio no se admitió su intervención. Es transcripción literal de la sentencia. Y el perjuicio para la parte que le propuso es patente.

Y MUY ACERTADAMENTE RAZONA LA SENTENCIA.

“… hay que tener en cuenta que, tratándose de una cuestión jurisdiccional, los Reglamentos o las decisiones del CGPJ no tiene potestad al efecto. Ni tampoco permite dar vía libre a todo tipo de actuaciones de estas asociaciones”.

Esta referencia la realiza respecto de las listas profesionales existentes en los Juzgados para ser designados como peritos judiciales.

EL PERITO INFORMÁTICO: CONCLUSIONES SOBRE EL AUTÉNTICO PERITO JUDICIAL.

Una vez analizada las figuras de entendido; perito y perito judicial desde el punto de vista legal y jurisprudencial podemos llegar a las siguientes conclusiones:

  • Un entendido en una materia no es un El entendido no posee autoridad conferida a través de conocimiento práctico.
  • Un perito no es un perito judicial por el mero hecho de que emita pericia en un juicio a petición de parte. El elemento determinante es contar con la titulación oficial habilitante en la materia objeto de pericia.
  • El perito judicial informático es aquél que posee un titulo oficial de Ingeniero en Informática.
  • El perito judicial informático es el único que ofrece garantías en la emisión de un dictamen. Su pericia estará basada con rigor en la ciencia informática. Es el único que puede ofrecer mayores posibilidades de éxito judicial.

La prueba pericial en un procedimiento judicial donde se dirima una controversia en la que sea necesario determinar verdad sobre complejas cuestiones informáticas, no es una cuestión baladí.

Las garantías de fiabilidad y éxito de una pericial solo las puede dar un Ingeniero en Informática.

Por tanto, es perito judicial informático auténtico el que cuenta con titulación oficial por haber cursado la carrera de Ingeniero en Informática.

Abundan muchos autodenominados entendidos” o “pretendidos peritos” sin el aval de un titulo oficial habilitante, ni con el control de un auténtico colegio profesional.

CONCLUIMOS PUES COMO EMPEZAMOS EL POST.

Sólo lo que reúne la condición de verdadero está en disposición de decir verdad sobre lo auténtico y genuino de las cosas.

Pues como con sabiduría instruye la Biblia:

“Como las nubes y el viento sin lluvia es el hombre que se jacta falsamente de sus dones”. Proverbios 25,14

Si le ha quedado claro que la garantía de éxito en un juicio solo la puede otorgar con seguridad la profesionalidad de un perito judicial auténtico, no se la juegue.

CONTACTE AQUÍ con Eugenio Picón, Ingeniero en Informática Colegiado.

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